Este libro constituye de cierta forma la continuación de la serie de doce volúmenes de El Cabuche, que recogen las crónicas sobre el devenir de la hoy Facultad de Ciencias, antes Escuela de Física, de la Benemérita Universidad Autónoma de San Luis Potosí, las cuales comienzan a registrarse en 1998 en el Boletín de Información Científica y Tecnológica El Hijo de El Cronopio, en la sección El Cabuche y posteriormente en la página de Facebook que creamos para continuar con la información de El Cronopio.
Este ejercicio de registro histórico tiene su antecedente en el llamado Libro Azul, el libro de actas del Consejo Estudiantil de la Escuela de Física, donde se registraba lo tratado en las asambleas estudiantiles, así como acontecimientos relacionados con la comunidad del Consejo Estudiantil y de la propia Escuela de Física, derivados de las propias asambleas. De esta forma en el libro se registraba el acontecer cotidiano, político, de gestión y académico de la comunidad de física. En este ejercicio, se nombraba un secretario de actas, que en mis tiempos fue Víctor Araujo, el Pozoles y posteriormente este encargo recayó en mi persona. Las crónicas de El Cabuche tienen allí sus raíces.
En tiempos donde la inmediatez suele imponerse sobre la profundidad, la constancia se vuelve un acto casi revolucionario. Este libro es prueba de ello.
Durante más de cinco años ininterrumpidos —y vamos por más—, José Refugio Martínez, mejor conocido por nuestros lectores como Dr. Flash, ha construido desde las páginas de La Orquesta un espacio singular: un puente entre la ciencia, la historia y la identidad de San Luis Potosí.
Semana a semana, su voz ha recuperado nombres, procesos y aportaciones que, de otro modo, correrían el riesgo de diluirse en la memoria colectiva.
La obra que el lector tiene en sus manos —o en su pantalla— reúne una etapa particularmente significativa: de enero de 2023 a mayo de 2026. Pero sería un error pensar que estas páginas son solo un compendio de artículos. Lo que aquí se traza, con paciencia y rigor, es una narrativa sobre cómo se ha construido el San Luis que hoy habitamos. Y las historias que la componen son, muchas de ellas, francamente asombrosas.
Desde una simple mención hasta el protagonismo, nuestro personaje Ángel Negroponte Putin Ñongo Punch, ha aparecido recurrentemente en las crónicas de El Cabuche. Acompañado por lo regular de esa sarta de compinches que aglutinó por su paso por la Facultad de Ciencias (Chino, Manolo, Miguelito, …) desde sus tiempos de Escuela de Física y, del Instituto de Física, lugar donde chambeó por un largo tiempo, hasta jubilarse. Las crónicas, como tales, reflejan algo del ambiente festivo que corrían por esos tiempos en nuestra institución, la cual está cumpliendo setenta años de haber sido fundada.
Este número especial es una antología de aquellas crónicas donde aparece el negrito; algunas de ellas han sido publicadas anteriormente en la serie de doce volúmenes de El Cabuche, escritos que abarcan el periodo de 1998 a 2022 y, otras sólo han aparecido publicadas en la página de Facebook de El Cronopio entre 2023 y 2026.
La creación del Departamento de Física, a finales de 1955 y, que iniciara actividades docentes el 5 de marzo de 1956, inauguraba las actividades de investigación y de estudios de posgrado y daría vida a la entonces Escuela de Física, hoy Facultad de Ciencias y del Instituto de Física; los protagonistas de esta aventura, además de Gustavo del Castillo y Gama y Candelario Pérez Rosales serían los miembros de la Academia Potosina de Ciencias y Artes, con el empuje de Ramón Alcorta Guerrero y, principalmente el Dr. Manuel Nava Martínez que tuvo la visión de sentar las bases de la actual Universidad Autónoma de San Luis Potosí cuyo desarrollo se vio un tanto interrumpido con su prematura muerte. En este libro abordamos esos aspectos no tratados hasta el momento sobre los antecedentes inmediatos de la creación de la Facultad de Ciencias, completando de esta forma esa historia de nuestras instituciones.
La creación del Departamento de Física, a finales de 1955 y, que iniciara actividades docentes el 5 de marzo de 1956, inauguraba las actividades de investigación y de estudios de posgrado y daría vida a la entonces Escuela de Física, hoy Facultad de Ciencias y del Instituto de Física; los protagonistas de esta aventura, además de Gustavo del Castillo y Gama y Candelario Pérez Rosales serían los miembros de la Academia Potosina de Ciencias y Artes, con el empuje de Ramón Alcorta Guerrero y, principalmente el Dr. Manuel Nava Martínez que tuvo la visión de sentar las bases de la actual Universidad Autónoma de San Luis Potosí cuyo desarrollo se vio un tanto interrumpido con su prematura muerte. En este libro abordamos esos aspectos no tratados hasta el momento sobre los antecedentes inmediatos de la creación de la Facultad de Ciencias, completando de esta forma esa historia de nuestras instituciones.
Este libro está dedicado a las mujeres potosinas y aquellas mujeres que realizaron en San Luis actividades que contribuyeron a crear esa cultura potosina, tan rica y variada. San Luis Potosí sería uno de los lugares que impulsaron, pese a obstáculos "naturales", la participación de la mujer y allanaron el camino para su formación y su protagonismo en la vida cultural del estado potosino, pese a su vena conservadora. San Luis Potosí capital, se convertiría en una de las ciudades más desarrolladas culturalmente del país a fines del siglo XIX, y dentro de su desarrollo abriría los escenarios de participación femenina. Contó con las primeras escuelas en el país, tanto de formación profesional en el área magisterial y en la formación de oficios ex profesos para el bello sexo, como solía denominarse al género femenino. De esta manera el número de mujeres protagonistas en este desarrollo no es menor y con el compromiso de desarrollo asumido por estas mujeres abrieron el camino y formaron un escenario de participación, que puede considerarse ejemplar en el país.
En 1923 Laguna Seca se convirtió en la “Catedral de la Ciencia” al instalarse en su Hacienda el campamento científico de los astrónomos del Observatorio Astronómico Nacional que realizarían estudios y mediciones del eclipse total de Sol del 10 de septiembre de 1923. Tendría también la visita de astrónomos alemanes y otras personalidades que llamaron la atención pública, tanto del país como del estado de San Luis Potosí y ciudades circunvecinas que se dieron cita en esa región de Charcas y Laguna Seca a observar el espectacular fenómeno astronómico. A cien años de ese acontecimiento, este libro lo rememora y resalta las consecuencias que para el estado de San Luis Potosí y para la región arrojó este histórico eclipse.
En San Luis Potosí, la época moderna de la divulgación de la ciencia coincide con la creación de la Escuela e Instituto de Física en el que fue el Departamento de Física de la UASLP. En estas memorias recogemos esta historia reciente de la divulgación de la ciencia en San Luis Potosí y en forma especial mis propias memorias en esta actividad que he realizado durante cincuenta años en que he estado ligado a la entonces Escuela de Física y hoy Facultad de Ciencias de la UASLP. Así estas memorias abordan sesenta y nueve años de actividad en San Luis. Modestia aparte, la historia documentada en estas memorias constituye la historia de la propia actividad de divulgación de la ciencia en San Luis Potosí y ha servido para fincar el desarrollo actual de la divulgación en la cual aún falta mucho por hacer. Los planteamientos que se hicieron en diferentes épocas en el seno de la Escuela de Física, principalmente por los estudiantes de física y, posteriormente por mi iniciativa como profesor de la Facultad de Ciencias han sido poco aprovechados y este ha sido un elemento para la inhibición de la actividad.
Un viejo fonógrafo, que creemos fue construido por Francisco Javier Estrada en San Luis Potosí, rememora parte de la historia de la física en San Luis Potosí, resaltando aquellos momentos culminantes que colocaron las aportaciones científicas desarrolladas en San Luis Potosí en la palestra mundial del conocimiento en temas de física. Los acontecimientos narrados sucedieron o tuvieron que ver con el acontecer cotidiano del Gabinete de Física del entonces Instituto Científico y Literario de San Luis Potosí y actual Universidad Autónoma de San Luis Potosí, lo que propició que la colección de instrumentos, entre los cuales se encuentra nuestro fonógrafo narrador, fueran testigos de estos importantes acontecimientos.
En Las Preocupaciones de la Ciencia se recopilan artículos de divulgación científica que navegan en las páginas perdidas de las publicaciones noticiosas, que tratan de la vida cotidiana en tiempos pasados y que dificultan su consulta. Así ofrecemos una unidad de las aportaciones de Francisco Mejía Lira en el terreno de la comunicación, escritos en una época donde el interés público en temas de ciencia se avivaba por la ocurrencia de fenómenos astronómicos, y, por los problemas sociales producidos por la contaminación en general, entre otros aspectos, cuestiones que Mejía Lira consideraba debían ser de preocupación de la ciencia y del científico en particular. A su vez son un buen ejemplo de uno de los escritores representativos de la tradición mexicana en divulgación científica..
Entre cerros siempre azules y rodeado de pirules que chulo se ve San Luis, reza una estrofa de una canción dedicada a San Luis Potosí. Parafraseando dicha canción observamos la ciudad y, en vista panorámica revisamos la historia de la cultura potosina a través de acontecimientos de relevancia, que le han dado ese carácter, como una de las ciudades de mayor desarrollo cultural que se fincó de manera importante desde el siglo XIX. En esta serie de artículos cortos recordamos a personajes de la vida cultural, desde el arte a la ciencia, que han realizado aportaciones de relevancia nacional e internacional. Esperando sean estas figuras, desconocidas en general, una referencia a las nuevas generaciones y, de remembranza a las viejas generaciones que han forjado esa vida cultural potosina, de la que debemos sentirnos orgullosos. Estos artículos fueron publicados entre los años 2020 al 2022 en La Orquesta.mx, dentro de la sección El Cronopio firmada por J.R. Martínez/Dr. Flash
Las crónicas sobre el devenir de la hoy Facultad de Ciencias, antes Escuela de Física, de la Benemérita Universidad Autónoma de San Luis Potosí, comienzan a registrarse en 1998 en el Boletín de Información Científica y Tecnológica El Hijo de El Cronopio, en la sección El Cabuche. Estas crónicas escritas en un periodo de veinticinco años se recogen ahora en una serie de doce volúmenes.
Las crónicas sobre el devenir de la hoy Facultad de Ciencias, antes Escuela de Física, de la Benemérita Universidad Autónoma de San Luis Potosí, comienzan a registrarse en 1998 en el Boletín de Información Científica y Tecnológica El Hijo de El Cronopio, en la sección El Cabuche. Estas crónicas escritas en un periodo de veinticinco años se recogen ahora en una serie de doce volúmenes.
Las crónicas sobre el devenir de la hoy Facultad de Ciencias, antes Escuela de Física, de la Benemérita Universidad Autónoma de San Luis Potosí, comienzan a registrarse en 1998 en el Boletín de Información Científica y Tecnológica El Hijo de El Cronopio, en la sección El Cabuche. Estas crónicas escritas en un periodo de veinticinco años se recogen ahora en una serie de doce volúmenes.
Las crónicas sobre el devenir de la hoy Facultad de Ciencias, antes Escuela de Física, de la Benemérita Universidad Autónoma de San Luis Potosí, comienzan a registrarse en 1998 en el Boletín de Información Científica y Tecnológica El Hijo de El Cronopio, en la sección El Cabuche. Estas crónicas escritas en un periodo de veinticinco años se recogen ahora en una serie de doce volúmenes.
Las crónicas sobre el devenir de la hoy Facultad de Ciencias, antes Escuela de Física, de la Benemérita Universidad Autónoma de San Luis Potosí, comienzan a registrarse en 1998 en el Boletín de Información Científica y Tecnológica El Hijo de El Cronopio, en la sección El Cabuche. Estas crónicas escritas en un periodo de veinticinco años se recogen ahora en una serie de doce volúmenes.
Las crónicas sobre el devenir de la hoy Facultad de Ciencias, antes Escuela de Física, de la Benemérita Universidad Autónoma de San Luis Potosí, comienzan a registrarse en 1998 en el Boletín de Información Científica y Tecnológica El Hijo de El Cronopio, en la sección El Cabuche. Estas crónicas escritas en un periodo de veinticinco años se recogen ahora en una serie de doce volúmenes.
Las crónicas sobre el devenir de la hoy Facultad de Ciencias, antes Escuela de Física, de la Benemérita Universidad Autónoma de San Luis Potosí, comienzan a registrarse en 1998 en el Boletín de Información Científica y Tecnológica El Hijo de El Cronopio, en la sección El Cabuche. Estas crónicas escritas en un periodo de veinticinco años se recogen ahora en una serie de doce volúmenes.
Las crónicas sobre el devenir de la hoy Facultad de Ciencias, antes Escuela de Física, de la Benemérita Universidad Autónoma de San Luis Potosí, comienzan a registrarse en 1998 en el Boletín de Información Científica y Tecnológica El Hijo de El Cronopio, en la sección El Cabuche. Estas crónicas escritas en un periodo de veinticinco años se recogen ahora en una serie de doce volúmenes.
Las crónicas sobre el devenir de la hoy Facultad de Ciencias, antes Escuela de Física, de la Benemérita Universidad Autónoma de San Luis Potosí, comienzan a registrarse en 1998 en el Boletín de Información Científica y Tecnológica El Hijo de El Cronopio, en la sección El Cabuche. Estas crónicas escritas en un periodo de veinticinco años se recogen ahora en una serie de doce volúmenes.
Las crónicas sobre el devenir de la hoy Facultad de Ciencias, antes Escuela de Física, de la Benemérita Universidad Autónoma de San Luis Potosí, comienzan a registrarse en 1998 en el Boletín de Información Científica y Tecnológica El Hijo de El Cronopio, en la sección El Cabuche. Estas crónicas escritas en un periodo de veinticinco años se recogen ahora en una serie de doce volúmenes.
Las crónicas sobre el devenir de la hoy Facultad de Ciencias, antes Escuela de Física, de la Benemérita Universidad Autónoma de San Luis Potosí, comienzan a registrarse en 1998 en el Boletín de Información Científica y Tecnológica El Hijo de El Cronopio, en la sección El Cabuche. Estas crónicas escritas en un periodo de veinticinco años se recogen ahora en una serie de doce volúmenes.
Las crónicas sobre el devenir de la hoy Facultad de Ciencias, antes Escuela de Física, de la Benemérita Universidad Autónoma de San Luis Potosí, comienzan a registrarse en 1998 en el Boletín de Información Científica y Tecnológica El Hijo de El Cronopio, en la sección El Cabuche. Estas crónicas escritas en un periodo de veinticinco años se recogen ahora en una serie de doce volúmenes.
Justo en Noche Buena del 2021, Gustavo del Castillo y Gama estaría cumpliendo cien años de nacimiento. Nacería en el famoso Barrio de San Miguelito en San Luis Potosí al dar las últimas campanadas del 24 de diciembre, como lo comentaba el propio Gustavo del Castillo.
Su vida se desarrolló en San Luis Potosí, Tampico, la Ciudad de México y las ciudades norteamericanas de Lafayette y Chicago; se nutrió de un ambiente científico desde pequeño, pues al menos, un par de sus tíos trabajaban en astronomía en el Observatorio Nacional de Tacubaya, Rodolfo Jurado y Valentín Gama. Ambos de la dinastía Gama de gran influencia en la sociedad potosina.
Uno de los desarrollos que caracterizan nuestra vida cotidiana y que marcan a la sociedad actual son los procesos que involucran la comunicación a distancia, la comunicación inalámbrica. Nuestro país, depende de los servicios que las transnacionales ofrecen en materia de comunicación, producto del rezago tecnológico en que nos han sumido las políticas seguidas en materia científica en el país.
Lo paradójico, es que la comunicación inalámbrica como tal, fue desarrollada primeramente en México, antes que en cualquier otro punto del mundo y, específicamente en la ciudad de San Luis Potosí, por el físico potosino Francisco Javier Estrada Murguía.
Miguelito, Miguel Alvarado Alejo, estuvo ligado al devenir de la historia de la Escuela de Física y posteriormente del Instituto de Física de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. Esta relación se extiende a casi cincuenta años en las que escribió innumerables momentos de camaradería y alegría.
El tan pregonado espíritu universitario, que bien podríamos sintetizarlo en compromiso, responsabilidad, entrega, amor a la institución, respeto a los compañeros y dignidad en el trabajo, aunado a la capacidad y pasión en lo que se hace, por el bien de la comunidad y de la institución, luego, dista mucho de lo que se logra observar en el entorno universitario. Un ejemplo, de esta desviación del espíritu universitario, ha sido la postura y actuar de autoridades de la facultad de ciencias que han desfilado en los últimos veintiocho años; si bien existen muchos ejemplos en nuestra universidad, los más evidentes corresponden al ejemplo citado.
Nuestra generación creció en la llamada era espacial, donde los esfuerzos por conquistar el espacio se hicieron comunes y, no solo eso, nos proporcionó el uso de desarrollos tecnológicos derivados de esos esfuerzos, que ahora resultan comunes para las nuevas generaciones, sobre todo los niños.
Yo el primero entre muchos mexicanos imité el espectáculo ya visto de alzarme al éter con ligera barca y navegar del aire los abismos.
J.M. Balbontin, 1839
A través de varios experimentos, indicados de forma general y dejando abiertas las explicaciones y extensiones de los mismos, recorremos conceptos muy básicos asociados a la propulsión de cohetes, así como al principio de microgravedad; con ello abrimos la puerta para que los niños y jóvenes puedan introducirse al campo de experimentación en microgravedad y puedan hacer planteamientos que eventualmente se realicen en los vehículos suborbitales en su modalidad de Laboratorio de Microgravedad, en el Puerto Espacial Cabo Tuna.
Este cuaderno está dirigido a los niños. Presenta la historia de tres niños potosinos en diferentes épocas, donde se describen acontecimientos reales y de ficción. Dos de los niños son reales, Gustavo y Abril; Fidel es un personaje creado que pretende representar al niño del campo del semi desierto potosino. Los tres son atentos escrutadores del cielo que son atraídos por las luces que lo iluminan.